FOOD

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Abrir la heladera y no tener nada. A veces pasa. Nos dio fiaca ir al supermercado, llegamos tarde del trabajo, no tuvimos tiempo de perveer la comida y nos encontramos ante una heladera pelada. Tentación de dedicarse a terminar las papas fritas y el salamín que sobraron del asado del domingo, levantar el teléfono y pedir una pizza, o agarrar las llaves del auto que todavía no enfrió el motor y salir en busca de un autoMac. Resistir la tentación, acordarse que cocinar no es algo que requiera horas internado en la cocina, ni mil ingredientes sofisticados. Mirar dos veces. Seguro no hay nada? Unos huevos abandonados? Un poco de queso y un paquete de espinacas congeladas por ahi? No tenés? Bueno, cuánto puede demorarte caminar hasta el almacén más cercado y comprar esos tres ingredientes? 10 minutos? y 5 minutos cocción? En 15 minutos estás sentado a la mesa comiendo un riquísimo omelette de queso y espinaca. Vos podés.
Éste es un omelette a prueba de gente que no sabe cocinar o que piensa que el omelette es una cosa complicadísima y sólo para expertos chefs franceses que te sacan un omelette babé en forma de bote. Un omelette que se hace en 5 minutos, que no falla, y que además de fácil, rápido y rico, es sanísimo. Animate que no muerde, preparalo y mordé vos.




Omelette de espinaca y queso

Ingredientes
-2 huevos
-1 paquete chico de espinaca congelada
-100grs de mozzarella o queso cremoso.

Preparación
-Batir los huevos, salpimentar.
-Agregar la espinaca congelada (descongelada unos minutos en microondas) unir todo y llevar a una sartén a fuego medio con un chorrito de aceite de oliva.
-Esparcir la mezcla para que quede parejita y cubra toda la superficie de la sarten. Cuando veas que ya está casi cocido todo el huevo, agregar le queso y con una espátula dobla el omelette.
-Cocinar un minuto más mientras se derrite el queso. Servir con ensalada u comer así solito.

Si querés ver la videoreceta para seguirlo paso a paso, hacé click acá






Ya lo dije más de una vez (y lo seguiré diciendo); entre los mayores lujos de vivir en México está su privilegiada ubicación en el mundo, y la consecuente posibilidad de viajar, mucho, bonito y barato. Miami, 3hr flight, 400usd; New York, 5hr flight, 400usd, Houston 2.5hr flight, 500usd, Riviera Maya, 2 hour flight, 300usd...algo me dice que si bien el 2015 no será un año muy viajado laboralmente hablando, seguiremos sumando sellitos en el pasaporte de forma constante. Y por esto que este diario sale retrasado; el fin de semana fue una escapada de 2 dias a Miami, tranqui, fea vida la mia no?


Se preguntarán entonces qué tiene que ver Miami Bitch con Me Tarzan, You Vain, verdad?  Despejo sus dudas: Ese era el nombre del cuarto en el Pelican Hotel donde nos hospedamos. Ubicado en South Beach, reservado onlain y sin saber cuál iba a ser el hotel. No se si alguno alguna vez usó ese sistema de Hotwire en el cuál te dan una "tarifa especial con efecto sorpresa"; reservas con un precio especial, pero sin saber qué hotel es. Te muestran masoomeeenos la zona donde vas a estar, te dicen que es "comparable con estos hoteles" pero no tenes idea hasta que no das click en "reservar ahora". Te puede salir bien, te puede salir mal.


Protestamos un poco cuando vimos el hotel y prometimos no volver a usar Hotwire para hacer una reserva... pero la verdad es que tan mal no estaba, a unos pasos de una playa muy bonita, desayuno incluido, excelente ducha y hasta toallas y reposeras para asolearse. Cuestión que todo el yeite me hizo pensar en qué locura y qué maravilla al mismo tiempo que es viajar en el 2015. Unos 20 (o incluso 10?) años atrás, cómo hacía la gente? Hoy es tan fácil, tan obvio, tan rápido armar un viaje.  Ofertas de vuelos en Expedia, Kayak, Despegar, cientos de buscadores de hoteles, hostels o Airbnb; alquier de auto en car-rentals o en la página de Amex, y un sin fin de itinerarios o actividades en tripadvisor y blogs desparramados por la web, y si querés mapas o la historia del lugar, Wikipedia para todo. Hoy en día, antes de llegar a destino, un viajero obse como yo, llega conociendo los detalles de hasta qué restaurantes vale la pena conocer. Claro que siempre lo mas lindo es, teniendo toda esa informacion dejarse llevar. Creo que no hay mejor manera de conocer un lugar nuevo que guardar el plan, caminar sin rumbo hasta el cansancio, y recién abrir el mapa para mirar por dónde anduvimos a la noche de vuelta en el hotel (no aplicable para ciudades como Miami donde si o si necesitas auto y mejor con gps). Pero me sorprendió de repente cómo han cambiado las formas de viajar. Tuve la (gran) suerte de pisar los 5 continentes antes de haber cumplido los 21 años; pero ponerme a pensar en cómo planeaban los viajes mis padres, con decenas de libros en mano, yendo a la oficina de u a aerolínea a comprar un boleto, me parece loquísimo.

Miami en sí estuvo muy bien, playa, algo de shopping, mucho calor, helado, comida y frappuccinos. Me amigué un poco con una ciudad que me merecía una opinión medio odiosa, y por supuesto, salir de viaje aunque sea hiper express, siempre siempre limpia la cabeza. volver es duro, pero arranca una nueva semana, con nuevos planes, recetas y ya programados algunos viajes en el horizonte. 


En otro orden de cosas, hace lo que ya parece una eternidad pero fue hace sólo unos pocos días, prinpcipios de la semana, papo estuvo en el DF por menos de 24 hrs pero asi y todo pudimos almorzar y cenar juntos. Charlar durante horas non stop, buscar gemelos olvidados, hacer mi caminata diaria juntos y mostrarle el barrio, comer Hamburguesas en B&S y una cena de tapas en Broka (not very mexican, pero muy rico -se viene recorrido en CS- y espero no faltará oportunidad de mostrarles los meiores tacos de la ciudad). Es raro y a la vez muy lindo tener visitas y poder compartir un pedacito aunque mini de mi vida acá. Sean más visitas bienvenidas. 

El resto sin mayores movimientos; las gatas bien, la casa bien, el trabajo mucho (y con algunas novedades que ya contaré en la próxima edición y a medida que vaya tomando forma) 

Les deseo un excelente comienzo de semana y mando besos y abrazos! 











A veces estar solo en casa significa comer mal. Nos da fiaca cocinar para uno, entonces optamos por cenar papas fritas y helado, hacer un sandwichito para salir del paso, un yogur con cereales, en el caso más sano un licuado o cortar un pedazo de queso, un bowl con maní, aceitunas y picada improvisada... pero por qué comer mal si es comer de a uno? Vivo diciendo que cocinar no tiene que ser complicado, vivo invitando a la gente a que se anime a soltar las riendas y probar recetas fáciles, simples y casi tan rápidas como abrir un pote de helado.... pero hasta a mí (para quien la cocina es felicidad y terapia) a veces me da fiaca.
El otro día estaba parada frente a la heladera, pensando en qué almorzar y mientras estiraba el brazo para agarrar el hummus y el paquete de pretzels y planeaba arrancar con mi maratón de Oprhan Black me frené a mi misma. Una mirada un poquito más atenta y vi el queso feta, las espinacas, me acordé del pan de cilantro que tenía en el freezer y me mimé con algo mucho más rico; calenté un bowl de sopa de verduras, y me armé un crostini en pan de cilantro con hummus, espinaca y feta. Creo que no se me había ocurrido antes la idea de combinar hummus y feta en una misma preparación, y la verdad es espectacular. Claro, pensándolo bien, tiene todo el sentido; feta y el hummus son ambos caballitos de batalla de la cocina griega. Creo que ni hace falta receta, pero para el que le dio fiaca leer todo hasta acá y saltea directo a los ingredientes, acá va:

Crostini en pan de cilantro
-Pan de cilantro
-Hummus
-Espinaca fresca
-Queso feta
-Pasas de uva rubias
-Pimienta molida fresca
-Un chorrito de aceite de oliva.

*sumale un vaso de cerveza helada, o una copa de vino tinto para maridar. 



Domingo, 8 am. Silencio en la casa. Se escuchan apenas el silbido del viento y el repiqueteo de algunas gotas sobre la ventana. Llueve y no llueve, ha estado así todo el fin de semana... pero lo que más llama la atención es el silencio rotundo del domingo temprano. Armo la cama, ordeno un poco la casa, pongo ropa a labar y recién mientras me dispongo a preparar el desayuno me doy cuenta que lo que falta es la música clásica de siempre mientras hierve el agua y saltan las tostadas. Es que Pablo está en Miami y es él que lo primero que hace antes de levantarse es poner el playlist y musicalizar la mañana, por eso tanto silencio. Prendo el equipo, Yan Tiersen sale despedido por el aire y las tostadas toman otro color. 
Es el primer fin de semana que paso sola en el DF; volvimos de los cabos y Pablo estuvo en NY los primeros días de la semana, después volvió y se fue el viernes a Miami. En la semana casi no noté la ausencia porque estuve más que ocupada corriendo con cosas de trabajo; ahora, fin de semana no tengo cómplice para salir a explorar. 
Y qué se hace un fin de semana sóla en México cuando el día está demasiado gris para salir a pasear? Se trabaja, se cocina, se lee mucho, se miran demasiado capítulos de Orphan Black (serie nueva que empece ayer y no quiero ni confesar cuantos capítulos seguidos vi).... también se camina hasta Costco para comprar porquerías y de paso corroborar que no hay nada en cartelera, ni siquiera como excusa para sentarme con un balde enorme de pochoclo (así de malas son las películas que están dando en el cine). Un fin de semana de calma, que antecede al huracán de fines de semanas atareados. El próximo viajo a Miami, el siguiente grabo como host para un programa de diseño, y el que le sigue posiblemente arranco algún taller de diseño o fotografía. 

Algunas otras notas:

Estar sola en casa y querer grabar un video para Cookie Sundays es un poco más desafiante. Gracias al ingenio encontré un trípode en forma de tupper que hizo las cosas más fáciles, pero nótese la toma casi senital donde ambas manos estan sosteniendo el bowl - revolviendo, y traten de imaginarme balanceando la camara y sosteniendola con la pera contra el cuello. Voluntad, o amor al arte, se le dice. 

Tengo el mejor novio que me trae los mejores regalos. Si quieren saber qué me trajo, miren el nuevo video de Cookie Sundays acá. Aparece muy visible en el video. Adivinaron? 

Papá tiene que pasar por Mex en modo express el martes in / out. Así que almuerzo y ceno con él, a.k.a: tacos y felicidad. 

Últimamente mis mejores amigos en la cocina son la licuadora y el yogur griego. Estoy haciendo licuados increíbles. Todo a la licuadora y yogur griego para todo. Papaya-naranja-yogur griego; moras-frutillas-arándanos-yogur griego, pomelo-zanahoria-mango-yogur griego... 

Ésta semana cambio la hora, es decir que estoy una hora más cerca (o una hora menos lejos). Lo bueno? Que se hace de noche recién a las 8 de la noche. Lo malo? No hay día que no me levante todavía de noche. 

Working life: La semana pasada me pidieron que armara unos videos para día de las madres siguiendo los insights generadors desde la oficina global. Hicimos una ejecución tal cual la pidieron, y armé 4 versiones alternativas en menos de una semana (guión, grabación, casting, shooting, edición, etc....). El proyecto tuvo muy buena repercusión, incluidas felicitaciones del presidente de LATAM, el CMO, la head of Digital Mkt de Global y hace un rato recibí un mail diciendo que se lo iban a presentar a Shei McCoy, la #1 de la compañía. Llevo 5 meses trabajando en la empresa, creo que me puedo dar por realizada ahí adentro.



Brócoli. Lo amás o lo odiás, no hay intermedios. Puedo entenderte si lo odiás; huele mal, es verde y deforme, parece un alien en forma de ramita... así y todo, a mi me encanta. Me parece un ingrediente noble que va bien como acompañamiento o protagonista. Se banca en sopa, tarta, salteado con pollo o carne con sabores asiáticos, como relleno para un omelette, o por qué no en croquetas o bocaditos crocantes para meter en una ensalada o acompañar una cerveza helada en una picada?
Hoy mientras hacía research para un guión sobre innovación, leí que en general, la innovación genera opiniones polarizadas, lo amás o lo odiás, pero no hay sensaciones tibias. Estos bocaditos van a ser  un poco eso; o vas a agradecerme encontrar la forma de incorporar verduras a tus picadas, o me vas a considerar una blasfemia de la picada. Está bien que sea así, lo acepto, vivo con eso y me arriesgo a tu opinión. Mientras lo pensás, vamos a la receta.

Bocaditos de brócoli y queso cheddar

Ingredientes
-1 taza de brócoli cocido
-1 huevo
-1/2 taza de queso cheddar rallado (o el que tengas)
-1/3 taza de pan rallado o panko (o cornflakes triturados)
-sal y pimienta a gusto

 Preparación
-Picá el brócoli hasta que quede en pequeños trocitos
-Agrega un huevo, el queso rallado, sal y pimienta a gusto
-Forma bolitas de la preparación y colocalo sobre una placa para horno
-Lleva a un horno a 200C durante 15 a 20 minutos o hasta que empiecen a dorar.
-Dejá enfriar un minuto mientras abrís una cerveza helada.
-Disfrutá! 

*opcional- podés agregarle media cebolla picada o ciboulette a la mezcla para darle otro sabor más. 

Si querés ver la receta en video, hacé click acá.


Te pasa que a veces no podés evitar que tus ojos se vayan de la mesa y se posen en el pasear de los mozos, o en lo que comen otros comensales a tu alrededor, -pero queda mal que fijes la mirada mientras la otra pobre gente queire comer tranquila?- A mi me pasa; entonces, descubrir un lugar donde vale hacerlo, porque todos son partes de una misma mesa, es genial. 
Lalo!, el nuevo esfuerzo del chef de Máximo Bistrot, es un lugar donde no te vas a sentir inhibido por mirar el plato del vecino.
Eduardo García, quien anteriormente trabajó en Pujol (top 50 Latam) y creó el menú de Puebla 109 y De Mar a Mar es considerado una de las mentes más prodigiosas de la cocina mexicana. Lalo! abríó hace poquito tiempo, pero ya es un éxito. Un comedor enfocado en desayunos y comidas que no te va a decepcionar. 

Lalo! 
Dire:Zacatecas 173, Colonia Roma, México, DF
Tel: 5564 3388
Abre: Mar-dom 7am-12pm y 1-7pm

El Lugar: una mesa larga que sienta a casi 30 personas y un mural colorido con caricaturas del artista Bué The Warrios, ése es el salón de Lalo; un lugar que invita a la convivencia, al relajo, al disfrute y a pedir para comaprtir y dejarse tentar por lo que pide el de al lado, sin que te miren mal porque estás husmeando en su comida. 

La comida: El menú hace foco en desayunos y comidas y sólo abre en esos horarios. Para arrancar el día ofrece canasta de pan dulce, huevos, french toast con frutos rojos y crema, galette de salmón y hasta cerdo en salsa verde. Para acompañar, un buen café con leche, té o licuado (el licuado verde con nopal está muy rico).
Si lo tuyo es el brunch, en el menú de Lalo! podés enocntrar los famosos chilaquiles y los espárragos con holandesa y huevo poché que solían servir en el brunch del Máximo.
A la hora del almuerzo, el menú ofrece sopa del día, sandwiches, pizzas, ensaladas y varios entrantes. Para ir abriendo el apetito, las flores de calabaza fritas rellenas con queso, imperdibles, igual la sopa de lentejas, que si compartís te traen ya dividida en distintos platos para no tener que andar haciendo batalla de cucharas en el mismo bowl. Las ensaladas están muy bien, la hamburguesa y el sandwich de roastbeef son gigantes, ideales para comaprtir, y para cerrar postres decadentes como cheescake, o por qué no un rollo de canela? 

Para tomar: hay refrescos, cervezas artesanales y sodas hechas en casa.







Es lunes, cuesta. Es lunes después de semana santa (a.k.a. 4 días sin mirar mails laborales), cuesta doble.  Es lunes y cuesta levantarse, y aunque te pasaste todo el fin de semana descansando, comiendo sin parar y haciendo ejercicio nulo, es lunes después de volver de la playa y el encierro del cubículo no te permite siguiera jugar con la idea de no comer harinas o mimarse con unos taquitos al mediodía. Necesitás café, necesitás chocolate y mantenerte despierta para contestar los 100 mil mails y pendientes que se acumulan aunque todos estén de vacaciones. No, hoy no es el día para empezar la dieta, pero tampoco da arrancar la semana matándose, así que moderación y un desayuno power con fruta, licuado, café con leche potente, yogur con granola o tostadas, y arrancar la semana... por eso, hoy un par de idea para licuados, para darle batalla al cubículo, y arrancar los días con un shock de energía (y algo de sanidad).

Licuado 1: Berry Banana
Banana + Moras + Yogur Griego + Hielo

Licuado 2: Todo Naranja
Papaya + Durazno + Zanahoria + Naranja + Yogur natural + Hielo


Licuado 3: Papaya Frutilla 
Papaya + Frutilla + Arándanos + Yogur griego o yogur de durazno + Hielo.

*Agregale unas hojitas de menta y un chorrito de limón a cualquiera de tus licuados para darle un toque fresco. 

**Si querés endulzar tu licuado, agregale una cucharada de miel o unos dátiles remojados en agua.


Nos enteramos por un tweet, un nuevo resto en el corazon de la colonia Roma ofrece una carta de tragos de Tato Giovannoni. El menu no aparece por ninguna parte, no hay reviews en Chilando ni en time out; sólo se que se encuentra en el segundo piso del espacio La Teatreria, un nuevo spot en la ciudad de México dedicado a la cultura y el entretenimiento.Éste espacio que fusiona el placer por la cultura, la comida, el diseño y promueve el interés por las artes y la creatividad. En planta baja, un foro para teatro, danza y expresiones artisticas, en el segundo piso y tercer piso, la oferta gastronomica la lideran Prosopero (el bar) y Miranda (el restaurante), y en el cuarto hay un estudio para artistas plasticos

Miranda
Tabasco #152, Colonia Roma Norte

El lugar: Es un jueves tranquilo, hay poca gente en la calle, incluso en Alvaro Obregón donde siempre se ve gente. En la teatrería hay dos mesas más ocupadas. Como primera impresión, es raro tener que ir dos pisos por escalera y no saber bien con qué te vas a encontrar. Linda sorpresa: el salón es lindo, moderno pero sobrio, con tonos madera, cemento y dorados. Es un salón relativamente chico, no debe haber más de 10 mesas. Una pared está cubierta de una instalación de madera con luces de fondo que le dan una linda textura y vuelven más cálido el ambiente. Nos dan una mesa contra la ventana y en seguida que nos sentamos se acerca el mozo con la carta de tragos, buen servicio. 

La comida:  La oferta gastronómica se encuentra bajo la batuta del chef Omar Díaz Valderrama. Es un menú tentador pero no demasiado extenso. Hay entradas como carpaccio de atun, ensalada de zanahorias rostizadas con hojas verdes, queso de cabras y frutos secos, papas a la francesa con aceite de trufa y parmesano. Todos sabores bastante compleos con varios ingredientes que maridan muy bien. Después vienen los risottos, las carnes y pescados, y por último los postres. De los principales comimos una de las carnes, que estaba bien, pero no impresionante. De postre (los postres son bastante osados) un cheescake de queso azul con compota de piña y un crumble dulce. Lo particular de la carta es que los 24 platos que la componen, son de 100 grs cada uno. La idea de los 100 grs es para que si te tentás con todo, puedas probar muchos. Para el tamaño de la porción, el precio es bastante elevado; de probar unos 10, terminarías gastando unos $1300 sin contar servicio ni bebida....


La panera: Masomenos. no me gusta tener que pedirle pan al mozo, me parece que siempre deberían traerte algo para picar, y el pan no me pareció maravilloso, pero no está mal tampoco. 

Los tragos: La carta fue creada por Tato Giovannoni, y  los tragos, por suerte, no son de 100ml, si no que son bastante más generosos. Probamos un G&G (gin tonic con Hendricks), que llegó en un copón enorme con mucho hielo, pepino, limón y frutos rojos y estaba muy bien. También tienen tragos interesantes con mezcal y ahumado, y una linda carta de vinos.















La zanahoria es uno de mis ingredientes favoritos. Podría comer zanahoria todos los días; es más, creo que salvadas excepciones, es un hecho, como zanahoria casi casi todos los días. En ensalada, cruda, hervida, al horno, puré, mayonesa, sopa, dip, o simplemente pelada con un poco de sal (y limón o tajín). Me parece un ingrediente casi tan (o a veces incluso más) versátil como la papa.
Hoy les comparto una receta riquísima de sopa de zanahoria con leche de coco, curry y jengibre, que además de facilísima y rápida, sale un poco de las sopas convencionales y aburridas como la de calabaza. Para mí, la sopa; como el té y el helado, no tienen temporada. Incluso en un día pesado de verano, una taza de sopa un rato antes de sentarse a la mesa, ayuda a combatir el hambre y no atacar la alacena o comerte media panera antes de que llegue la entrada.

Sopa de zanahoria con leche de coco y currry
 (rinde 4 porciones)


Ingredientes
-6 zanahorias grandes
-1 cdita de jengibre
-1 cdita de curry
-sal y pimienta  gusto
-1 lata de leche de coco
-agua c/n

Preparación
-Pelar la zanahoria y cortarla en rodajas gruesas
-Colocar en una olla con agua hasta la misma altura.
-Agregar sal, pimienta, curry, jengibre y pimienta
-Cocinar a fuego alto hasta que hierva y despues bajar el fuego a medio o minimo.
-Cuando se termine de consumir el agua, la zanahoria deberia cocida. Podes probar pinchandola con un cuchillo.
-Procesar la zanahoria con minipymer o en licuadora
-Agregar la leche de coco y un poco de agua o leche hasta lograr una consistencia cremosa y uniforme.

*tip: para comer, un buen pedazo de pan con un chorrito de aceite de oliva y listo!
**podes guardarla en la heladera 3 o 4 dias y recalentarla en el microondas.

Si querés ver la receta en video, hacé click acá.




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